Espiritualidad de Comunion con Dios.

Equipo OMP GuayaquilActividades

 

ESPIRITUALIDAD DE COMUNIÓN CON DIOS : CON EL PADRE, POR CRISTO, EN EL ESPIRITU

  • La espiritualidad misionera ayuda a ir hacia el Padre, por Cristo, en el Espíritu. Configura la vida del cristiano y de la comunidad a imagen de la Vida, Verdad y Amor que se viven en la comunión Trinitaria. Hace que el cristiano aproveche la comunión trinitaria siempre como su fuente y modelo de vida.

  • Lleva a vivir en una comunión íntima de vida y de servicio con El y conforme a su estilo. La vida y la misión servirán para anunciar la salvación universal en Jesucristo. Ayuda a ser “contemplativo” en el discernimiento espiritual de la Voluntad de Dios.

  • Lleva a vivir la vida en plena docilidad y colaboración al Espíritu (RM 88) que obra en nosotros y a través de nosotros. Se vive y se sirve con la vida nueva que alimenta el Espíritu, mediante su acción y sus dones. Somos instrumentos al servicio del Espíritu.

  • Damos a Dios la respuesta contínua a través de la fe, la esperanza y la caridad teologales.

         Como hemos visto, el seguimiento de Jesucristo , en su escuela de amor, implica vivir con El y vivir como El :

        Vivir con El: cada día, acercarnos y unirnos más a El, compenetrarnos como sus amigos, permanecer en Su Amor. Para ello es fundamental comprender a Jesucristo como el “enviado” que nos envía Eso exige que nosotros lo descubramos presente, actuante como Salvador hoy, mañana y siempre; que nosotros vivamos en una íntima comunión con El. Nos reconocemos y obramos como enviados de Jesús. y vamos acompañándolo. Somo sus enviados, sus compañeros, sus mensajeros, los que vamos a mostrarlo en donde yá El nos esté esperando (Cfr. RM 88). En la profundización de esta convivencia amorosa con El nos ayuda de manera especial la Eucaristía, la escucha de la Palabra y la oración personal.

         Vivir como El, asemejarnos a El: en mentalidad, criterios; manera de sentir y de actuar, en actitudes y en las acciones. Con humildad y obediencia entregar nuestra vida al estilo de Jesús. Es el Espíritu Santo quien va realizando esa transformación en nosotros para vivir como El. Esto exige comprometernos con El cada vez más: Ser “discípulo” y “testigo”, escuchando la Palabra y poniéndola en práctica.. Poner a disposición de Jesús toda nuestra persona, vida, corazón, mente y bienes.

         El fundamento de nuestra vida, de nuestro crecimiento y de nuestra misión está en ” vivir con El” y ” vivir como El ” .